MINISTERIO DE ALABANZA

No es solo tocar.
Es ministrar.

La música es una herramienta. El centro es Dios; el propósito, servir a las personas y acompañar a la iglesia en una respuesta sincera de adoración.

Andrés Gallardo tocando el teclado en un momento de adoración
01

Adorar

Responder a quién es Dios con todo el corazón.

02

Ministrar

Servir a otros con sensibilidad y propósito.

03

Disponer

Presentarse con humildad, formación y obediencia.

04

Entregar

Dar el talento, el tiempo y la vida sobre el altar.

EL CENTRO

“La adoración no comienza en un escenario. Comienza en un corazón rendido.”

Una plataforma nunca sustituye el carácter. La preparación musical importa, pero siempre debe caminar junto a la Palabra, la obediencia y el amor por la iglesia.

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